Cómo elegir una empresa de estudios de mercado
- Creed España
- hace 9 minutos
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A lo largo de los años hemos visto cómo muchas empresas llegan al mismo punto: necesitan claridad, pero no siempre saben qué tipo de estudio necesitan ni cómo elegir bien el equipo que lo realice.
Estas son algunas preguntas que realmente importan antes de contratar.

¿Necesito realmente un estudio de mercado o necesito ordenar una decisión?
No siempre es lo mismo.
A veces la empresa ya tiene una decisión tomada y busca confirmación. Otras veces necesita cuestionarla. Un estudio no debería servir solo para tranquilizar, sino para entender mejor el escenario, incluso si eso incomoda.
Los primeros contactos revelan muchas veces más de lo que parece.
¿En qué se diferencian realmente las empresas de estudios de mercado?
La diferencia rara vez está en la herramienta, ya que esta suele ser bastante similar: encuestas, entrevistas, análisis. Está en cómo se formula el problema. Cuando la metodología se define antes de entender el contexto, suele aplicarse un patrón. Y el mercado rara vez encaja en patrones.
¿Más datos significa mejor decisión?
No necesariamente.
Hemos podido comprobar proyectos con cientos de encuestas que no aclaraban nada esencial, y otros más acotados que cambiaban completamente la perspectiva con la que se observa el entorno.
Lo importante no es la cantidad de información, sino la capacidad de interpretarla y traducirla en decisión.
¿Importa el contexto territorial?
Sí.
No es lo mismo analizar un mercado en Madrid que en otra ciudad o comunidad. Las dinámicas sectoriales, culturales y competitivas cambian. Una empresa de estudios de mercado debe entender esas diferencias, no solo medirlas.
¿Es diferente un estudio para B2B que para B2C?
Mucho.
En entornos B2B intervienen procesos compartidos, criterios técnicos y factores relacionales que complejizan la decisión. No basta con medir demanda; hay que comprender cómo se evalúan alternativas.
¿Qué debería preguntarle a una empresa de estudios de mercado antes de contratar?
Más que hacer preguntas sofisticadas, conviene detenerse en cuestiones muy básicas.
Por ejemplo:
¿He explicado con claridad qué decisión tengo que tomar?
¿Estamos hablando de validar una idea o de cuestionarla?
¿Necesito una cifra orientativa o una comprensión más profunda?
¿Estoy dispuesto a ajustar mi planteamiento si el análisis lo sugiere?
Y en la conversación con la consultora, hay algo que suele ser revelador: si dedican tiempo a entender el contexto antes de hablar de metodología.
La calidad de las preguntas que recibas anticipa la calidad del trabajo.
Nuestra forma de trabajar
En Creed trabajamos desde 1988 en investigación cualitativa y cuantitativa aplicada a distintos sectores y contextos. Cada proyecto parte de la decisión que debe tomarse, no de una plantilla previa.
El objetivo no es generar un informe. Es reducir incertidumbre y ayudar a decidir con mayor claridad.




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